lunes, 14 de febrero de 2011

porque "todos días de mi vida riman con TE QUIERO"

 lo confieso: no soy nada partidaria de San Valentín ni san valentón, creo que todo es un invento del Corte Inglés y las pastelerías para vender bombones. Pero hoy he hecho un bizcocho para mis chicos porque cada día estoy más enamorada de ellos, más enamorada de despertarme y tenerlos a mi lado, enamorada de esas personas con las que puedo contar cada día del año cuando mi peque está malito y no puedo llevarlo al cole, enamorada de esas personas que me llaman algun martes por la noche para recordarme que vaya a buscarlas a su actividad extra-escolar y para recordarme que están ahí aunque yo las tengo presentes minuto a minuto; enamorada de tener los amigos que tengo; enamorada porque cada día cuando me levanto tengo motivación para hacerlo, enamorada porque al fin y al cabo, cada día puedo levantarme y eso es mucho. Como para no estar enamorada ...

OS PRESENTO A MI PEQUEÑO ENAMORADO


El sábado por la noche, tenía una cita por la noche con mis amigos para ir a cenar a Manresa pero... oh, mala suerte, Lidia estaba malita y no podía venir con lo que hubo un cambio de planes en 24 horas y nos quedamos por Barcelona para cumplir el mismo propósito: cenar y darnos un ratito bueno de bailoteo, de charloteo, ... de PERGOLEOOO !! como dice un gran amigo mío.
Fuimos a cenar al restaurante Da Greco, muy recomendado para los amantes de la pasta aunque, en mi opinón, sobra recargolamiento barroco en la decoración pero como eso no se come ... 

Al terminar, mi amiga Laura me había recomendado algunos garitos por el barrio de Gràcia, así que recorrimos algunos de ellos, xino-xano, dando un paseíto y bajando todo lo que nos había cabido entre pecho y espalda, que dicho sea de paso, no fue moco de pavo. Cayó un rico mojito en el Raïm, un histórico bar en la calle Siracusa y poca cosa más porque a las 2.30h, y cumpliendo con la ordenanza municipal, nos apagaron las luces para echarnos de la forma más elegante. Pillada la indirecta, fuimos bajando y entramos, ya en el Eixample, en el Omms a pegarnos unos lances en la pista de baile. Pero qué bien nos lo pasamos. Y como si lo supieran, y en homenaje a nuestros quehaceres de padres de familia, éstos nos echaron a las 4:00h. Buena hora teniendo en cuenta que al día siguiente, nuestros peques no entenderían de nuestro agotamiento en caso de alargar más la velada (o la madrugá, como en las procesiones).

He aquí un testimonio gráfico del buen ratito.



















Y hasta aquí, mi aportación personal al día de San Valentín.

Aprovecho para presentaros a mi otro enamorado.
Hasta pronto y feliz día de los enamorados






No hay comentarios:

Publicar un comentario

Me gusta que visites "La Vida es Bella".
Gracias por tu comentario ;O)