Y bien ... llegó septiembre y con él todas las rutinas dignas del mes de los coleccionables, del mes de la cuesta arriba (aunque enero sea el famoso, septiembre no se queda atrás ...), del mes de las reentrés en general y de las nuestras no nos podemos quejar. Pau fue el primero en abrirse camino y se incorporó bien valiente y responsable a la clase de las Papallones. Al principio mostró un poco de inconformidad y echó unas lagrimitas pero una vez lo dejamos en la guarde y de vuelta a casa para poner un poco de orden post-vacacional, nos encontramos a Yolanda, la mamá de Eloy, un compañero de Pau y comentando un poco lo disgustadillo que se había quedado el peque, nos hizo un comentario muy bueno para entender su forma de pensar y es que, era normal su actitud ya que a nadie nos gusta volver al trabajo y si no quedara mal y pudiéramos, nosotros también lloraríamos jajaja !! i tant ... !!!
Pero bueno, los dos primeros fueron los más quejosos pero el tercer día ya se quedó más conforme, más contento y muy consciente de que si él lloraba, los bebés y las tortuguitas en su primer día también llorarían al verle y claro, él no quería eso porque le apena mucho ver un nene llorar.
Rafa se incorporó al día siguiente a Pau y yo, la más tardona y remolona (tanto para empezar como para acabar), me incorporé 3 días más tarde. Con lo que me resultó más fácil porque mis chicos me habían allanado el camino de la normalidad jajaja. Además de que se me hizo menos complicado el hecho de que mi primer día no coincidiese con el primer día de Pau.
El sábado nos reunimos con Paloma, Fernando y Justine para ver cómo habían ido las vacaciones y que los peques pasaran un buen rato juntos.
El viernes 9 fue un día muy especial para Núria y Alejo: dos grandes personas que después de mucho tiempo juntos decidieron darse el "sí, quiero" en el Juzgado de Sant Andreu de la Barca, donde viven.
A Núria la conozco hace 20 años y conservo esta amistad como lo mejor de mi paso por Joan XXIII, el centro donde hice FP. De todas las amistades que conseguí hacer (que no fueron muchas), la única con la que mantengo contacto es con ella y con Ana Elisabet aunque con ésta última la relación se ha reducido a felicitarnos los cumpleaños. Con Núria mantengo una relación muy especial porque, como decimos aquí "les hem vist de tots colors" y hemos salido de todas ellas. Unas más dulces, otras más amargas pero a las duras y a las maduras es donde se ve cuán lejos llega la amistad. Cuando Núria me presentó a su chico, a Alejo, supe que era el príncipe azul que buscaba porque de personas honestas, nobles, trabajadoras, ... quedan pocas y estas dos personas tenían esas cualidades y más. No pude ir a la despedida de soltera porque todavia estábamos por la Cerdanya pero estar a su lado el dia de su boda no quería perdérmelo por nada del mundo. Se casaron a las 12h y a las 11.42 salia yo del Prat rumbo a Sant Andreu temiendo no llegar a tiempo aunque afortunadamente éste jugó a mi favor y el cambio de normativa de 80 a 120 km/h también me hizo un guiño. Pude ver a la novia antes de entrar al juzgado y desearle todo lo mejor a ambos porque se lo merecen. Felicidades Núria y Alejo !!
Y bien ... con este post ya hemos acabado.
Para el siguiente ya queda menos... PALAPALABRA







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